Prácticas sostenibles y competitividad percibida en microempresas de Ximena y
Febres Cordero, Guayaquil.
Sustainable practices and perceived competitiveness in microenterprises of Ximena and
Febres Cordero, Guayaquil.
Práticas sustentáveis e competitividade percebida em microempresas de Ximena e
Febres Cordero, Guayaquil.
Wilson Navia Cevallos
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
wilsonnaviac@gmail.com
https://orcid.org/0009-0009-4102-5291
Milady Tóala Magallanes
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
miladytoala24@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-8371-1292
Andrea Obando Flores
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
Domenicareina@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0005-7292-1989
Juan Carlos Chusan Banchon
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
jchusan1998@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-3103-6280
Andrea Patricia Loor Murillo
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
andrealoor2218@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-2768-4985
Luis Domingo Tobar Miranda
Instituto Superior Tecnológico Speedwriting
Ecuador
econ_luistobar@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0001-6991-1679
Forma de citación en APA, séptima edición.
Navia, W; Tóala, M; Obando, A; Chusan, J; Loor, A; y Tobar, L. (2026). Prácticas sostenibles y
competitividad percibida en microempresas de Ximena y Febres Cordero, Guayaquil. Revista Ibero
Research, 1(7), 675 – 696.
Fecha
de
presentación:
04/09/2026
Fecha
de
aceptación:
12/09/2026
Fecha
de
publicación:
13/09/2026
675
Resumen
El estudio examinó el grado de adopción de prácticas sostenibles y la percepción de su
contribución a la competitividad en microempresas de las parroquias Ximena y Febres
Cordero, Guayaquil. Se desarrolló una investigación descriptiva, no experimental y
transversal, con un componente cualitativo complementario. Participaron 100
establecimientos de las parroquias Ximena y Febres Cordero, seleccionados mediante
muestreo no probabilístico por conveniencia. Se aplicó un cuestionario digital de diez
ítems cerrados en escala Likert de cinco puntos y una pregunta abierta. Los datos se
analizaron mediante frecuencias, porcentajes, medias descriptivas y categorización
temática. Las prácticas con mayor respuesta favorable fueron la reducción del consumo
eléctrico (66 %) y del agua (53 %), mientras que la separación de residuos (25 %) y el
uso de materiales reutilizables (27 %) mostraron menor adopción. El 68 % percibió
reducción de costos, el 64 % consideró que la sostenibilidad fortalece la competitividad
y el 80 % expresó disposición a ampliar estas prácticas. Las principales barreras fueron
la falta de presupuesto (40 %) y el desconocimiento técnico (18 %). Se concluye que
existe una orientación favorable hacia la sostenibilidad, pero su consolidación requiere
formación, acompañamiento institucional y mecanismos financieros accesibles.
Palabras clave: ecoeficiencia; economía circular; gestión ambiental; percepción
empresarial; transición verde.
676
Abstract
This study examined the adoption of sustainable practices and the perceived
contribution of sustainability to competitiveness among microenterprises in southern
Guayaquil. A descriptive, non-experimental, cross-sectional design with a
complementary qualitative component was used. The sample comprised 100
establishments located in the Ximena and Febres Cordero parishes, selected through
non-probability convenience sampling. Data were collected using a digital questionnaire
with ten closed items on a five-point Likert scale and one open-ended question.
Frequencies, percentages, descriptive means, and thematic categorization were used for
analysis. The highest favorable responses concerned electricity consumption reduction
(66%) and water conservation (53%), whereas waste separation (25%) and the use of
reusable materials (27%) showed lower adoption. In addition, 68% perceived operating
cost reductions, 64% considered that sustainability strengthens competitiveness, and
80% expressed willingness to expand sustainable practices. The main barriers were
insufficient budget (40%) and limited technical knowledge (18%). The study concludes
that microenterprises show a favorable orientation toward sustainability, although
stronger training, institutional support, and accessible financing mechanisms are
required to consolidate these practices.
Keywords: eco-efficiency; circular economy; environmental management; business
perception; green transition.
677
Resumo
O estudo examinou o grau de adoção de práticas sustentáveis e a percepção de sua
contribuição para a competitividade em microempresas do sul de Guayaquil. Foi
desenvolvida uma pesquisa descritiva, não experimental e transversal, com componente
qualitativo complementar. Participaram 100 estabelecimentos das paróquias Ximena e
Febres Cordero, selecionados por amostragem não probabilística por conveniência.
Aplicou-se um questionário digital com dez itens fechados em escala Likert de cinco
pontos e uma pergunta aberta. Os dados foram analisados por frequências, percentuais,
médias descritivas e categorização temática. As respostas favoráveis mais altas
corresponderam à redução do consumo de eletricidade (66%) e de água (53%),
enquanto a separação de resíduos (25%) e o uso de materiais reutilizáveis (27%)
apresentaram menor adoção. Além disso, 68% perceberam redução de custos, 64%
consideraram que a sustentabilidade fortalece a competitividade e 80% demonstraram
disposição para ampliar essas práticas. As principais barreiras foram a falta de
orçamento (40%) e o conhecimento técnico limitado (18%). Conclui-se que existe
orientação favorável à sustentabilidade, embora sejam necessários formação, apoio
institucional e mecanismos de financiamento acessíveis.
Palavras-chave: ecoeficiência; economia circular; gestão ambiental; percepção
empresarial; transição verde.
678
Introducción
La sostenibilidad empresarial ha dejado de circunscribirse a las grandes organizaciones
y se ha convertido en una cuestión de gestión para unidades productivas de menor
escala. En las micro y pequeñas empresas, su incorporación puede expresarse mediante
decisiones cotidianas sobre consumo de energía y agua, manejo de residuos, materiales,
condiciones laborales y relación con el entorno. La revisión sistemática de
Becerra-Bizarrón y Gomez-Bernal (2025) muestra que estas prácticas abarcan
dimensiones ambientales, sociales, económicas, tecnológicas y estratégicas, y que su
potencial competitivo depende de las capacidades reales de cada negocio.
La relevancia de este tema es particularmente alta en América Latina y el Caribe. Las
micro, pequeñas y medianas empresas representan el 99,5 % del tejido empresarial
regional y cerca de nueve de cada diez unidades corresponden a microempresas, por lo
que cualquier transición productiva sostenible requiere considerar sus restricciones de
escala, financiamiento y capacidades (OECD/CAF/SELA, 2024). La agenda de
sostenibilidad, por tanto, no puede limitarse a estándares diseñados para compañías con
departamentos especializados, sino que necesita mecanismos aplicables a
establecimientos con recursos humanos y financieros reducidos.
En Ecuador, la estructura empresarial refuerza esta necesidad. El Registro Estadístico de
Empresas reportó 1.204.276 empresas activas de manera provisional para 2025; de
ellas, las microempresas concentraron aproximadamente el 93 % y los sectores de
servicios y comercio reunieron la mayor parte de las unidades económicas (Instituto
Nacional de Estadística y Censos [INEC], 2026). Esta configuración evidencia que la
sostenibilidad de los negocios de menor tamaño tiene implicaciones para la eficiencia
productiva, la resiliencia económica y el desempeño ambiental del país.
679
Las microempresas enfrentan, sin embargo, una transición desigual. La OECD (2023)
advierte que las pequeñas empresas suelen disponer de menos recursos, conocimiento
especializado y capacidad de inversión para responder a los cambios vinculados con la
transición verde. En la región, los instrumentos de política ambiental y los incentivos
dirigidos de forma específica a las pymes todavía presentan brechas de cobertura y
articulación (OECD/CAF/SELA, 2024). Estas condiciones pueden conducir a una
adopción selectiva: se implementan primero las acciones de bajo costo o de retorno
visible, mientras se postergan aquellas que demandan inversión, coordinación externa o
cambios organizacionales.
El financiamiento constituye una dimensión decisiva de ese proceso. La evidencia
internacional señala que las restricciones crediticias y el costo del capital reducen la
capacidad de las pymes para financiar inversiones verdes, aun cuando exista interés por
mejorar su desempeño ambiental (OECD, 2024). En América Latina y el Caribe,
Rodríguez Armas et al. (2022) proponen combinar herramientas de diagnóstico,
asistencia técnica y financiamiento para que las mipymes puedan identificar brechas y
convertir la sostenibilidad en decisiones empresariales factibles. Esta perspectiva resulta
pertinente para contextos donde la liquidez diaria condiciona la posibilidad de realizar
inversiones de mediano plazo.
La economía circular amplía el desafío porque exige modificar rutinas de compra,
consumo, reutilización y disposición de materiales. Takacs et al. (2022) identifican
barreras internas como escasez de recursos, falta de conocimiento, orientación de corto
plazo y percepción de riesgos, junto con barreras externas asociadas con mercado,
tecnología, regulación y comportamiento social. Mishra et al. (2022) también muestran
que la adopción de prácticas circulares en mipymes depende de un conjunto de
obstáculos que no se resuelve únicamente con voluntad empresarial. De ahí que separar
680
residuos o sustituir materiales requiera condiciones organizacionales y de entorno
diferentes a las necesarias para apagar equipos o reducir consumos.
La formación del propietario o administrador también influye en la capacidad de
reconocer oportunidades sostenibles. Clemente-Almendros et al. (2025) encontraron
que la formación del gerente, la agilidad organizacional y otras características
empresariales se relacionan con una mayor adopción de prácticas sostenibles en pymes.
Desde otra perspectiva, Ngo (2023) señala que las prácticas de gestión ambiental
funcionan como respuesta organizacional frente a presiones institucionales y pueden
favorecer el desempeño ambiental. Estas evidencias justifican analizar no solo lo que
los negocios hacen, sino también la información y las capacidades con las que cuentan
para decidir.
En Guayaquil existe evidencia previa que aproxima el problema a la realidad local.
Carrasquero Ferrer y Urbina Bustos (2022), en un estudio con microempresas de la
parroquia Tarqui, identificaron necesidad de formación y dificultades para incorporar de
manera sistemática buenas prácticas ambientales, pese al reconocimiento de sus
beneficios. A ello se suma la existencia de programas de fortalecimiento empresarial
promovidos mediante la metodología IMESUN, que han permitido capacitar a
emprendedores y formadores vinculados con el ecosistema empresarial de Guayaquil
(Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2023). El escenario muestra que existe
interés institucional, aunque persiste la necesidad de diagnósticos situados en distintos
sectores de la ciudad.
El sur de Guayaquil reúne una diversidad de establecimientos de comercio y servicios
que operan con estructuras reducidas y contacto directo con consumidores y
comunidades barriales. En este contexto, la sostenibilidad puede materializarse en
decisiones simples de ecoeficiencia, pero también puede demandar recursos que
681
compiten con necesidades operativas inmediatas. La información disponible todavía es
limitada respecto de cuáles prácticas son más frecuentes, cuáles beneficios son
reconocidos por los responsables de los negocios y qué obstáculos perciben para
ampliar su aplicación.
La relación con la competitividad requiere una delimitación cuidadosa. La evidencia
agregada reciente indica una asociación positiva entre sostenibilidad social y ambiental
y competitividad de las pymes, aunque la magnitud y los mecanismos varían según
contexto, sector y forma de medición (Oduro & Haylemariam, 2026). En consecuencia,
un estudio descriptivo basado en percepciones no permite afirmar que las prácticas
sostenibles causen mejoras competitivas; sí permite establecer si los responsables de los
negocios reconocen beneficios relacionados con costos, reputación, condiciones
laborales e intención de continuidad.
Este enfoque evita equiparar sostenibilidad con una única conducta ambiental. Una
microempresa puede mostrar avances en consumo eficiente y, al mismo tiempo,
presentar rezagos en separación de residuos, materiales reutilizables o formación. Maher
et al. (2023) destacan que las transiciones hacia modelos circulares requieren
acompañamiento adaptado a las necesidades de las pymes, mientras que el World
Economic Forum (2025) plantea que el paso de la sostenibilidad percibida como costo
hacia una oportunidad de crecimiento depende de apoyos en financiamiento,
conocimiento, redes, políticas e implementación.
El problema de investigación se concreta, por tanto, en una brecha entre la disposición
favorable hacia la sostenibilidad y la capacidad efectiva para incorporarla de manera
consistente en la gestión de microempresas de las parroquias Ximena y Febres Cordero,
Guayaquil. La ausencia de información local suficientemente desagregada dificulta
determinar si predominan prácticas de bajo costo, si los beneficios empresariales son
682
reconocidos de manera homogénea y si las barreras principales provienen del
presupuesto, el conocimiento, los insumos, el apoyo institucional o las condiciones
físicas de los establecimientos.
Frente a esta problemática, el objetivo general fue analizar el nivel de adopción de
prácticas sostenibles y la percepción de su contribución a la competitividad en
microempresas de las parroquias Ximena y Febres Cordero, Guayaquil durante 2026.
Los objetivos específicos fueron: describir la frecuencia de prácticas relacionadas con
energía, agua, residuos y materiales; examinar percepciones sobre costos, reputación,
condiciones laborales, capacitación, competitividad e intención de adopción futura; e
identificar los principales obstáculos percibidos para ampliar la implementación de
prácticas sostenibles.
Debido al alcance descriptivo, transversal y no probabilístico del estudio, no se planteó
una hipótesis causal ni se pretendió estimar una relación poblacional entre
sostenibilidad y competitividad. La competitividad se abordó como percepción
empresarial expresada en el cuestionario y se interpretó junto con indicadores
operativos y de disposición futura. Esta delimitación permite mantener correspondencia
entre el problema, el diseño metodológico y el tipo de evidencia obtenida.
683
Metodología
Se desarrolló un estudio de alcance descriptivo, con diseño no experimental y corte
transversal, orientado a analizar la adopción de prácticas sostenibles y la percepción de
su contribución a la competitividad en microempresas de las parroquias Ximena y
Febres Cordero, Guayaquil. Se incorporó una pregunta abierta como complemento para
identificar los principales obstáculos percibidos por los participantes. La población
estuvo conformada por microempresas y pequeños negocios de comercio y servicios
ubicados en las parroquias Ximena y Febres Cordero. Se trabajó con una muestra de
100 establecimientos seleccionados mediante muestreo no probabilístico por
conveniencia. Participaron tiendas, comedores, picanterías, bazares, negocios de
comercio menor y talleres de servicios. La información fue proporcionada por
propietarios o administradores de los establecimientos.
La técnica utilizada fue la encuesta y el instrumento correspondió a un cuestionario
digital elaborado en Google Forms. Estuvo integrado por diez ítems cerrados con cinco
categorías de respuesta y una pregunta abierta. Los ítems evaluaron prácticas
relacionadas con consumo de energía y agua, separación de residuos, uso de materiales
reutilizables, reducción de costos, imagen comercial, condiciones laborales,
capacitación, competitividad percibida y disposición para adoptar nuevas prácticas
sostenibles. La recolección de información se realizó mediante contacto previo con los
establecimientos y posterior envío del cuestionario a través de WhatsApp. La
participación fue voluntaria y la información se procesó de forma agregada, sin
incorporar datos que permitieran identificar individualmente a los participantes.
Los datos cuantitativos fueron analizados mediante frecuencias, porcentajes, medias y
desviaciones estándar. Las respuestas de la pregunta abierta se agruparon mediante
categorización temática según el principal obstáculo señalado. El análisis mantuvo un
684
carácter descriptivo, por lo que no se aplicaron pruebas de hipótesis ni procedimientos
orientados a establecer relaciones causales. El instrumento fue tratado como un
conjunto de indicadores independientes y no como una escala psicométrica global. Por
esta razón, los resultados se interpretaron por ítem. La ausencia de una validación
psicométrica documentada y el uso de muestreo por conveniencia constituyeron
limitaciones del estudio.
Resultados
Se desarrolló un estudio de alcance descriptivo, con diseño no experimental y corte
transversal, orientado a analizar la adopción de prácticas sostenibles y la percepción de
su contribución a la competitividad en microempresas de las parroquias Ximena y
Febres Cordero, Guayaquil. Se incorporó una pregunta abierta como complemento para
identificar los principales obstáculos percibidos por los participantes. La población
estuvo conformada por microempresas y pequeños negocios de comercio y servicios
ubicados en las parroquias Ximena y Febres Cordero. Se trabajó con una muestra de
100 establecimientos seleccionados mediante muestreo no probabilístico por
conveniencia. Participaron tiendas, comedores, picanterías, bazares, negocios de
comercio menor y talleres de servicios. La información fue proporcionada por
propietarios o administradores de los establecimientos.
La técnica utilizada fue la encuesta y el instrumento correspondió a un cuestionario
digital elaborado en Google Forms. Estuvo integrado por diez ítems cerrados con cinco
categorías de respuesta y una pregunta abierta. Los ítems evaluaron prácticas
relacionadas con consumo de energía y agua, separación de residuos, uso de materiales
reutilizables, reducción de costos, imagen comercial, condiciones laborales,
capacitación, competitividad percibida y disposición para adoptar nuevas prácticas
685
sostenibles. La recolección de información se realizó mediante contacto previo con los
establecimientos y posterior envío del cuestionario a través de WhatsApp. La
participación fue voluntaria y la información se procesó de forma agregada, sin
incorporar datos que permitieran identificar individualmente a los participantes.
Los datos cuantitativos fueron analizados mediante frecuencias, porcentajes, medias y
desviaciones estándar. Las respuestas de la pregunta abierta se agruparon mediante
categorización temática según el principal obstáculo señalado. El análisis mantuvo un
carácter descriptivo, por lo que no se aplicaron pruebas de hipótesis ni procedimientos
orientados a establecer relaciones causales. El instrumento fue tratado como un
conjunto de indicadores independientes y no como una escala psicométrica global. Por
esta razón, los resultados se interpretaron por ítem. La ausencia de una validación
psicométrica documentada y el uso de muestreo por conveniencia constituyeron
limitaciones del estudio.
Discusión
El patrón general muestra una adopción desigual de la sostenibilidad. Las prácticas de
ecoeficiencia vinculadas con consumo de energía y agua alcanzaron niveles favorables
superiores a las acciones de separación de residuos y uso de materiales reutilizables.
Esta diferencia es consistente con la idea de que las microempresas tienden a iniciar la
transición mediante medidas operativas de menor complejidad y con beneficios
económicos más visibles. La OECD (2023) señala que las limitaciones de recursos y
capacidades condicionan el ritmo de la transición verde en las pymes, especialmente
cuando las acciones requieren inversiones adicionales.
686
La reducción del consumo eléctrico, con 66 % de respuestas favorables, constituye la
práctica ambiental más extendida en la muestra. Su posición puede relacionarse con la
facilidad de adoptar acciones como apagar equipos, modificar hábitos de uso o sustituir
gradualmente luminarias, sin que el estudio permita identificar cuál medida específica
explica el resultado. En términos de gestión, el hallazgo sugiere que la sostenibilidad
encuentra una puerta de entrada cuando se conecta con eficiencia operativa y control de
gastos, enfoque que también aparece en la hoja de ruta propuesta por el World
Economic Forum (2025).
El consumo de agua mostró una adopción intermedia, con 53 % de respuestas
favorables. Aunque el valor indica presencia de prácticas de ahorro, también revela que
casi la mitad de las respuestas permaneció en niveles medios o bajos. Esta
heterogeneidad es relevante porque las necesidades de agua varían entre comercios,
comedores y talleres. Por ello, una intervención uniforme podría resultar poco efectiva;
la capacitación debería vincular medidas de ahorro con los procesos particulares de cada
tipo de establecimiento y con indicadores simples de consumo.
La separación de residuos y el uso de materiales reutilizables presentaron los
porcentajes favorables más bajos entre las prácticas ambientales. Este resultado coincide
con Takacs et al. (2022), quienes describen barreras internas y externas para la
economía circular, entre ellas escasez de recursos, conocimiento limitado, condiciones
de mercado y marcos institucionales. Mishra et al. (2022) también evidencian que las
barreras para la circularidad en mipymes son multidimensionales. En el caso analizado,
las respuestas abiertas refuerzan esta lectura al señalar costos, presupuesto, apoyo y
espacio como obstáculos concretos.
La menor adopción de prácticas circulares no debería interpretarse como desinterés
ambiental general. La disposición futura alcanzó 80 %, mientras que el desinterés de
687
clientes o del mercado representó solo 8 % de las barreras principales. La coexistencia
de intención elevada y aplicación limitada sugiere una brecha entre disposición y
capacidad de ejecución. Maher et al. (2023) muestran que los programas de
acompañamiento adaptados a las pymes pueden facilitar la transición circular cuando
combinan aprendizaje práctico con cambios organizacionales y apoyo del entorno.
La percepción de reducción de costos fue favorable para 68 % de los participantes. Este
resultado fortalece la conveniencia de formular la sostenibilidad en términos de gestión
empresarial y no exclusivamente como cumplimiento ambiental. Las microempresas
pueden responder con mayor facilidad cuando una acción se traduce en ahorro,
continuidad operativa o reducción de desperdicios. Rodríguez Armas et al. (2022)
plantean precisamente que el diagnóstico de sostenibilidad en mipymes debe permitir
identificar brechas y oportunidades que puedan conectarse con asistencia técnica y
financiamiento productivo.
La dimensión de reputación mostró una lectura distinta. Solo 49 % expresó una
percepción favorable de que las prácticas sostenibles mejoran la imagen y reputación
comercial, y la dispersión fue la más alta de los ítems analizados. Esto indica que los
beneficios reputacionales no son reconocidos de manera uniforme. En negocios de
proximidad, la reputación puede depender de precio, confianza, atención y
disponibilidad tanto como de atributos ambientales. Por ello, no resulta adecuado
asumir que la sostenibilidad produce automáticamente una ventaja de imagen en todos
los establecimientos.
La promoción de condiciones laborales adecuadas y seguras alcanzó 68 % de respuestas
favorables, lo que evidencia presencia de una dimensión social dentro de la gestión
cotidiana. Sin embargo, el instrumento no midió formalización laboral, cumplimiento
normativo, accidentalidad ni sistemas de seguridad y salud. El resultado debe
688
interpretarse como percepción o práctica declarada, no como auditoría de condiciones
laborales. Esta precisión es importante para evitar transformar una valoración favorable
en una conclusión sobre cumplimiento que la metodología no puede demostrar.
La capacitación constituye uno de los hallazgos más críticos. Solo 12 % reportó niveles
altos de capacitación o información sobre sostenibilidad, mientras que 66 % se ubicó en
los dos niveles inferiores. La evidencia local de Carrasquero Ferrer y Urbina Bustos
(2022) ya había identificado necesidad de formación en microempresas de Guayaquil.
De forma complementaria, Clemente-Almendros et al. (2025) muestran que la
formación del gerente se relaciona con la adopción de prácticas sostenibles, lo que
respalda la pertinencia de fortalecer competencias aplicadas en propietarios y
administradores.
La brecha formativa no implica ausencia total de iniciativas en la ciudad. La OIT (2023)
documentó acciones de capacitación empresarial mediante la metodología IMESUN y la
formación de profesionales vinculados con el ecosistema local. El desafío consiste en
conectar ese tipo de capacidad institucional con contenidos específicos de sostenibilidad
accesibles para microempresas. Módulos breves sobre eficiencia energética, uso de
agua, compras, residuos, costos y opciones de financiamiento podrían resultar más
pertinentes que programas generales con alta carga técnica.
El 64 % consideró que la sostenibilidad fortalece la competitividad. Este hallazgo es
coherente con la evidencia internacional, pero requiere una interpretación prudente. La
revisión meta-analítica de Oduro y Haylemariam (2026) identifica efectos positivos
moderados de la sostenibilidad ambiental y social sobre la competitividad de las pymes.
No obstante, el diseño transversal de este estudio no permite comprobar un efecto
equivalente en la muestra de Guayaquil. Lo observado es una percepción favorable que
puede orientar decisiones y justificar futuras investigaciones explicativas.
689
La competitividad percibida se acompaña de señales operativas que ayudan a
comprender por qué la sostenibilidad puede resultar atractiva. El 68 % reconoció
posibles reducciones de costos y 80 % mostró disposición para ampliar prácticas. Esta
combinación sugiere que una parte importante de los participantes no concibe la
sostenibilidad únicamente como obligación externa. Becerra-Bizarrón y Gomez-Bernal
(2025) concluyen que las prácticas sostenibles pueden integrarse a estrategias
competitivas de micro y pequeñas empresas, aunque subrayan la necesidad de adaptar
su implementación a recursos y contextos específicos.
La falta de presupuesto, mencionada por 40 %, fue la barrera predominante. Este
resultado coincide con el diagnóstico de financiamiento verde para pymes descrito por
la OECD (2024), que identifica restricciones de acceso y costo financiero como
obstáculos para inversiones vinculadas con la transición ambiental. En microempresas
con alta sensibilidad al flujo de caja, incluso una inversión pequeña puede postergarse si
compite con inventario, mantenimiento o gastos esenciales. La respuesta de política
debería reducir esa tensión mediante instrumentos financieros simples y de bajo costo
de transacción.
El desconocimiento técnico, con 18 %, constituye la segunda barrera principal y se
conecta directamente con el bajo nivel de capacitación. La coincidencia entre ambos
indicadores ofrece mayor consistencia interna al diagnóstico: no se trata únicamente de
que pocos participantes hayan recibido formación, sino de que una parte identifica la
falta de conocimiento como obstáculo para actuar. La OECD/CAF/SELA (2024)
advierte que las políticas de desarrollo empresarial deben articular servicios,
capacidades e instrumentos de transición sostenible para evitar que los negocios de
menor tamaño queden fuera de las oportunidades de transformación productiva.
690
El costo de los materiales ecológicos, la falta de espacio físico y la falta de apoyo
institucional muestran que algunas prácticas no dependen exclusivamente del
comportamiento del propietario. Un establecimiento pequeño puede tener disposición
para separar materiales, pero enfrentar restricciones para almacenarlos; también puede
encontrar sustitutos ecológicos más costosos o carecer de proveedores adecuados.
Takacs et al. (2022) describen esta interacción entre barreras internas y externas, lo que
sugiere que las soluciones deben combinar ajustes dentro del negocio con condiciones
de mercado y soporte institucional.
Desde una perspectiva institucional, la adopción de gestión ambiental puede entenderse
como una respuesta estratégica a presiones, expectativas y oportunidades del entorno.
Ngo (2023) encontró que las prácticas de gestión ambiental median la relación entre
presiones institucionales y desempeño ambiental en pymes. Aunque el contexto y el
diseño son distintos, esta evidencia ayuda a explicar por qué la capacitación, los
incentivos, los clientes y las políticas pueden influir en la conducta empresarial. En
Guayaquil, estudiar esas presiones de forma directa constituiría una línea futura de
investigación.
El principal aporte del estudio radica en distinguir entre disposición, práctica efectiva y
percepción de beneficios. La muestra muestra alta intención futura y valoración positiva
de competitividad, pero baja adopción en residuos, materiales y capacitación. Esta
combinación evita una lectura simplista de las microempresas como sostenibles o no
sostenibles. Más bien, revela un proceso parcial en el que algunas acciones ya forman
parte de la operación cotidiana y otras requieren recursos, conocimientos o condiciones
externas que todavía no están suficientemente disponibles.
Las implicaciones prácticas se concentran en tres frentes. El primero es formación
empresarial aplicada, con contenidos breves y medibles vinculados a decisiones reales
691
del negocio. El segundo es financiamiento accesible para inversiones de eficiencia,
materiales y pequeñas mejoras de infraestructura. El tercero es articulación entre
municipios, universidades, gremios, proveedores y entidades financieras para convertir
la intención declarada en proyectos concretos. El enfoque de apoyo combinado
propuesto por Rodríguez Armas et al. (2022) resulta especialmente pertinente para este
tipo de intervención.
El estudio presenta limitaciones que deben considerarse al interpretar los hallazgos. El
muestreo por conveniencia impide generalizar estadísticamente los resultados a todas
las microempresas de las parroquias Ximena y Febres Cordero, Guayaquil. El diseño
transversal no permite establecer cambios en el tiempo ni relaciones causales. Las
respuestas son autodeclaradas y pueden estar sujetas a deseabilidad social. El
cuestionario no fue documentado como escala psicométricamente validada y la
información cualitativa provino de una sola pregunta abierta, por lo que el análisis
temático tiene alcance exploratorio.
Estas limitaciones abren oportunidades para investigaciones posteriores. Una segunda
fase podría utilizar un marco muestral por actividad económica, validar un instrumento
multidimensional y contrastar prácticas sostenibles con indicadores objetivos de costos,
ventas, productividad o fidelización. También sería pertinente incorporar entrevistas en
profundidad y análisis por sector para identificar diferencias entre tiendas, alimentos,
comercio menor y talleres. Un diseño longitudinal permitiría observar si la alta
disposición futura reportada se convierte efectivamente en cambios de gestión.
692
Conclusiones
El análisis permitió establecer que la adopción de prácticas sostenibles en las
microempresas estudiadas no es homogénea. Las acciones asociadas con la reducción
del consumo de energía eléctrica y agua presentaron mayor presencia que la separación
de residuos y el uso de materiales reutilizables. Este patrón es compatible con una
incorporación gradual de la sostenibilidad, en la que las medidas de aplicación cotidiana
y menor complejidad operativa avanzan con mayor rapidez que aquellas que demandan
materiales, espacio, coordinación o inversión adicional.
La sostenibilidad fue valorada de manera favorable en aspectos vinculados con la
gestión del negocio. Una mayoría percibió reducción de costos operativos y
fortalecimiento de la competitividad, mientras la percepción de mejora de imagen y
reputación resultó más dividida. Estos resultados indican que el beneficio empresarial
de la sostenibilidad no es interpretado de la misma forma en todas sus dimensiones y
que la competitividad observada corresponde a una percepción de los participantes, no a
un efecto causal demostrado.
La dimensión social mostró una valoración favorable de las condiciones laborales
adecuadas y seguras, pero coexistió con una marcada brecha de capacitación. La baja
recepción de formación o información sobre sostenibilidad limita la posibilidad de
convertir la disposición positiva en decisiones técnicas consistentes. En lugar de
caracterizar esta situación como falta de interés, los datos respaldan la necesidad de
fortalecer conocimientos prácticos y accesibles para propietarios y administradores.
Las barreras identificadas confirman que la transición sostenible está condicionada
principalmente por recursos económicos y capacidades técnicas. La falta de presupuesto
fue el obstáculo más frecuente, seguida del desconocimiento técnico. También
693
aparecieron restricciones relacionadas con el costo de materiales ecológicos, el espacio
físico, el apoyo institucional y la respuesta del mercado. La combinación de factores
internos y externos exige intervenciones que no recaigan únicamente en la
responsabilidad individual del microempresario.
La disposición del 80% de los participantes para adoptar más prácticas sostenibles
constituye la principal oportunidad identificada. Existe una base favorable para diseñar
programas que relacionen sostenibilidad con eficiencia, reducción de desperdicios,
continuidad operativa y mejora de capacidades. La formación modular, el
acompañamiento técnico y mecanismos de financiamiento de pequeña escala pueden
contribuir a que esa intención se transforme en prácticas verificables y sostenidas.
En respuesta al objetivo general, se concluye que las microempresas analizadas
presentan una orientación favorable hacia la sostenibilidad y reconocen su posible
contribución a la competitividad, pero mantienen una adopción parcial y diferenciada.
La consolidación del proceso depende de cerrar brechas de conocimiento,
financiamiento y soporte operativo. Los resultados ofrecen un diagnóstico localizado
útil para orientar acciones de capacitación y apoyo, sin pretender representar
estadísticamente a la totalidad de microempresas de Guayaquil.
694
Referencias Bibliográficas
Becerra-Bizarrón, M. E., & Gomez-Bernal, J. R. (2025). Business sustainability
practices in micro and small enterprises: A systematic review. PLOS
Sustainability and Transformation, 4(11), e0000140.
https://doi.org/10.1371/journal.pstr.0000140
Carrasquero Ferrer, S. J., & Urbina Bustos, S. S. (2022). Desarrollo de buenas prácticas
ambientales en emprendimientos de la ciudad de Guayaquil, Ecuador mediante
la implementación de proyectos de vinculación. Centrosur Agraria, 1(13), 22-32.
https://centrosuragraria.com/index.php/revista/article/view/165
Clemente-Almendros, J. A., Vallejo García, M., & Blanco-Hernández, M. (2025). SMEs
and sustainable practices: Identifying key factors from Spanish evidence. SAGE
Open, 15(1). https://doi.org/10.1177/21582440251329631
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2026). Registro Estadístico de Empresas -
REEM 2024 (Definitivo) y 2025 (Provisional).
https://www.ecuadorencifras.gob.ec/directoriodeempresas/
Maher, R., Yarnold, J., & Pushpamali, N. N. C. (2023). Circular economy 4 business: A
program and framework for small-to-medium enterprises (SMEs) with three
case studies. Journal of Cleaner Production, 412, 137114.
https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2023.137114
Mishra, R., Singh, R. K., & Govindan, K. (2022). Barriers to the adoption of circular
economy practices in micro, small and medium enterprises: Instrument
development, measurement and validation. Journal of Cleaner Production, 351,
131389. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2022.131389
Ngo, Q.-H. (2023). Do environmental management practices mediate institutional
pressures-environmental performance relationship? Evidence from Vietnamese
SMEs. Heliyon, 9(7), e17635. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2023.e17635
OECD. (2023). OECD SME and Entrepreneurship Outlook 2023. OECD Publishing.
https://doi.org/10.1787/342b8564-en
OECD. (2024). Financing SMEs and Entrepreneurs 2024: An OECD Scoreboard.
OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/fa521246-en
695
OECD/CAF/SELA. (2024). SME Policy Index: Latin America and the Caribbean 2024:
Towards an inclusive, resilient, and sustainable recovery. OECD Publishing.
https://doi.org/10.1787/ba028c1d-en
Oduro, S., & Haylemariam, L. G. (2026). Effect of social and environmental
sustainability on SME competitiveness: A meta-analytic review. Management
Review Quarterly, 76, 1891-1922. https://doi.org/10.1007/s11301-025-00519-3
Organización Internacional del Trabajo. (2023, 24 de mayo). Guayaquil se fortalece
para impulsar emprendimientos sostenibles y productivos con metodología
IMESUN de OIT.
https://www.ilo.org/es/resource/news/guayaquil-se-fortalece-para-impulsar-empr
endimientos-sostenibles-y
Rodríguez Armas, J. C., Fernandini Puga, M., Braly-Cartillier, I., & Azar, K. (2022).
Driving sustainability in MSMEs in Latin America and the Caribbean: Proposal
for an ESG self-assessment tool. Inter-American Development Bank.
https://doi.org/10.18235/0004122
Takacs, F., Brunner, D., & Frankenberger, K. (2022). Barriers to a circular economy in
small- and medium-sized enterprises and their integration in a sustainable
strategic management framework. Journal of Cleaner Production, 362, 132227.
https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2022.132227
World Economic Forum. (2025). Sustainability meets growth: A roadmap for SMEs and
mid-sized manufacturers.
https://www.weforum.org/publications/sustainability-meets-growth-a-roadmap-f
or-smes-and-mid-sized-manufacturers/
696