Influencia del clima pedagógico del aula en la participación oral de estudiantes de
bachillerato
Influence of the Classroom Pedagogical Climate on Oral Participation among High
School Students
Influência do clima pedagógico da sala de aula na participação oral de estudantes do
ensino médio
Martha Raquel Castro-Ramírez
az27castr@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-3693-7388
Universidad Bolivariana del Ecuador
Ecuador
Educación y Pedagogía
Natividad Eugenia Parrales Quijije
naty290469@outlook.com
https://orcid.org/0009-0005-9341-6754
Universidad Bolivariana del Ecuador
Ecuador
Educación y Pedagogía
Milton Antonio Mantilla Peñaherrera
milton.mantilla@docentes.educacion.edu.ec
https://orcid.org/0009-0007-8825-5110
Universidad Espíritu Santo
Ecuador
Educación y Pedagogía
Isabel Gumercinda Cárdenas Paredes
gumercinda.cardenas@docentes.educacion.edu.ec
https://orcid.org/0009-0003-5134-9077
Universidad de Guayaquil,
Ecuador
Educación y Pedagogía
Tatiana Sally Chávez Delgado
Sallychavezdelgado@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-3165-3188
Universidad Bolivariana del Ecuador
Ecuador
Educación y Pedagogía
Lorena Mercedes Luzardo Maldonado
jc_lore@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0008-2674-2885
Universidad Bolivariana del Ecuador
Ecuador
Educación y Pedagogía
Forma de citación en APA, séptima edición.
Castro Ramírez, M. R; Parrales Quijije, N. E; Mantilla Peñaherrera, M. P; Cárdenas Paredes, I, G; Chávez
Delgado, T. S., & Luzardo Maldonado, L. M. (2026). Influencia del clima pedagógico del aula en la
participación oral de estudiantes de bachillerato. Revista Ibero Research, 1(4), 134 – 159.
Fecha
de
presentación:
2/04/2026
Fecha
de
aceptación:
16/04/2026
Fecha
de
publicación:
28/04/2026
134
Resumen
El clima pedagógico del aula constituye un factor relevante en la participación oral de
los estudiantes de bachillerato, porque influye en la confianza, seguridad comunicativa,
motivación y disposición para expresar ideas frente al grupo. El objetivo del artículo fue
analizar la influencia del clima pedagógico del aula en la participación oral de
estudiantes de bachillerato. La metodología se desarrolló desde un enfoque cualitativo,
documental, descriptivo y analítico, mediante la revisión de estudios académicos,
artículos científicos e informes educativos publicados entre 2020 y 2026. Los resultados
evidenciaron que la seguridad comunicativa, la relación docente-estudiante, la
distribución de la palabra, la retroalimentación oral, la motivación comunicativa y la
reducción de barreras pedagógicas favorecieron la participación oral. Se concluyó que la
participación oral aumenta cuando el aula ofrece condiciones de respeto, escucha activa,
manejo formativo del error y oportunidades equilibradas de intervención, lo que permite
fortalecer habilidades argumentativas, comunicativas y sociales en el bachillerato.
Palabras clave: clima pedagógico, participación oral, bachillerato, seguridad
comunicativa, interacción docente a estudiante.
135
Abstract
The classroom pedagogical climate is a relevant factor in high school students’ oral
participation, because it influences confidence, communicative safety, motivation, and
willingness to express ideas in front of the group. The objective of this article was to
analyze the influence of the classroom pedagogical climate on oral participation among
high school students. The methodology was developed through a qualitative,
documentary, descriptive, and analytical approach, based on the review of academic
studies, scientific articles, and educational reports published between 2020 and 2026.
The results showed that communicative safety, the teacher-student relationship, the
distribution of speaking turns, oral feedback, communicative motivation, and the
reduction of pedagogical barriers favored oral participation. It was concluded that oral
participation increases when the classroom provides conditions of respect, active
listening, formative management of error, and balanced opportunities for intervention,
which strengthens argumentative, communicative, and social skills in high school.
Keywords: pedagogical climate, oral participation, high school, communicative safety,
teacher-student interaction.
136
Resumo
O clima pedagógico da sala de aula constitui um fator relevante na participação oral dos
estudantes do ensino médio, porque influencia a confiança, a segurança comunicativa, a
motivação e a disposição para expressar ideias diante do grupo. O objetivo do artigo foi
analisar a influência do clima pedagógico da sala de aula na participação oral de
estudantes do ensino médio. A metodologia foi desenvolvida a partir de uma abordagem
qualitativa, documental, descritiva e analítica, mediante a revisão de estudos
acadêmicos, artigos científicos e relatórios educacionais publicados entre 2020 e 2026.
Os resultados evidenciaram que a segurança comunicativa, a relação
professor-estudante, a distribuição da palavra, a retroalimentação oral, a motivação
comunicativa e a redução de barreiras pedagógicas favoreceram a participação oral.
Concluiu-se que a participação oral aumenta quando a sala de aula oferece condições de
respeito, escuta ativa, manejo formativo do erro e oportunidades equilibradas de
intervenção, o que permite fortalecer habilidades argumentativas, comunicativas e
sociais no ensino médio.
Palavras-chave: clima pedagógico, participação oral, ensino médio, segurança
comunicativa, interação professor-estudante.
137
Introducción
El clima pedagógico del aula constituye un elemento fundamental en el proceso
educativo, porque influye en la manera en que los estudiantes se relacionan con el
docente, con sus compañeros y con las actividades de aprendizaje, en el bachillerato,
este clima adquiere especial importancia debido a que los estudiantes se encuentran en
una etapa donde la seguridad personal, la aceptación del grupo y la confianza para
expresarse inciden directamente en su participación.
La participación oral es una habilidad necesaria para el desarrollo académico y social de
los estudiantes, porque permite expresar ideas, formular preguntas, argumentar
opiniones y construir aprendizajes mediante el diálogo, en el bachillerato, esta
competencia resulta clave para fortalecer el pensamiento crítico, la comunicación
interpersonal y la preparación para estudios superiores o espacios laborales.
En muchas aulas, la participación oral no se desarrolla de manera equilibrada, porque
algunos estudiantes intervienen con frecuencia mientras otros permanecen en silencio,
esta situación no siempre se debe a falta de conocimiento, ya que puede estar
relacionada con inseguridad, temor al error, experiencias previas de burla, escasa
motivación o poca confianza en el ambiente de clase.
El clima pedagógico puede favorecer o limitar la expresión oral de los estudiantes, un
aula basada en el respeto, la escucha activa y la valoración de las ideas genera mejores
condiciones para hablar, mientras que un ambiente rígido, sancionador o indiferente
puede producir ansiedad, silencio y baja disposición para intervenir frente al grupo.
La relación entre docente y estudiante cumple un papel decisivo en la construcción de
un clima pedagógico favorable, porque las formas de preguntar, escuchar, corregir y
retroalimentar influyen en la seguridad comunicativa del estudiante, cuando el docente
138
promueve la confianza y evita la descalificación pública, la participación oral puede
aumentar de manera progresiva.
La participación oral también depende de las normas de interacción que se establecen en
el aula, si los estudiantes respetan turnos, escuchan con atención y valoran opiniones
diferentes, el diálogo se vuelve más seguro y productivo, por el contrario, cuando
predominan interrupciones, burlas o comentarios negativos, la expresión verbal se
reduce y se concentra en pocos estudiantes.
En el bachillerato, hablar en clase no debe entenderse únicamente como responder
preguntas del docente, sino como participar en debates, exposiciones, conversaciones
académicas, trabajos colaborativos y análisis de problemas, estas formas de
intervención permiten que el estudiante organice su pensamiento, defienda ideas y
escuche argumentos distintos a los propios.
El problema de investigación surge al reconocer que, en ciertas prácticas escolares, el
clima pedagógico no siempre ofrece condiciones suficientes para promover la
participación oral de todos los estudiantes, cuando el aula no garantiza confianza,
respeto y oportunidades equilibradas de intervención, la oralidad se vuelve limitada,
desigual y poco aprovechada como recurso de aprendizaje.
La relevancia del estudio se fundamenta en que la participación oral es una competencia
transversal para la formación integral, porque no solo mejora la comunicación, sino
también la autonomía, la convivencia, la argumentación y la construcción colectiva de
conocimientos, por ello, analizar la influencia del clima pedagógico permite comprender
cómo el ambiente de aula puede apoyar o frenar esta competencia.
Desde una perspectiva pedagógica, el aula debe constituirse en un espacio donde el
error sea tratado como parte del aprendizaje, esta condición resulta importante porque
muchos estudiantes evitan hablar por miedo a equivocarse, si el docente y el grupo
139
comprenden el error como oportunidad de mejora, la participación oral puede
desarrollarse con mayor seguridad y continuidad.
El clima pedagógico también se relaciona con la motivación comunicativa, porque los
estudiantes participan más cuando sienten que sus ideas son escuchadas y que los temas
tratados tienen sentido para ellos, por esta razón, las actividades orales deben vincularse
con experiencias, intereses y situaciones cercanas que favorezcan el deseo de intervenir.
La investigación se justifica por la necesidad de fortalecer ambientes de aula que
promuevan una participación oral más amplia, inclusiva y formativa en estudiantes de
bachillerato, esto implica revisar las prácticas docentes, las formas de retroalimentación,
las normas de convivencia comunicativa y las oportunidades reales que tienen los
estudiantes para expresarse durante la clase.
El objetivo general de este artículo es analizar la influencia del clima pedagógico del
aula en la participación oral de estudiantes de bachillerato, para ello, se consideran
dimensiones como seguridad psicológica, relación docente-estudiante, normas de
interacción, retroalimentación, motivación comunicativa y barreras que limitan la
expresión oral en el contexto escolar.
Metodología
El estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo, porque se orientó al análisis
interpretativo del clima pedagógico del aula y su influencia en la participación oral de
estudiantes de bachillerato, de acuerdo con Hu et al. (2026), la seguridad psicológica y
la motivación se relacionan con la disposición comunicativa del estudiante; este enfoque
fue adecuado porque permitió comprender factores emocionales, relacionales y
metodológicos que influyen en la expresión oral dentro del aula.
140
La investigación fue de tipo documental, descriptiva y analítica, debido a que se
revisaron estudios académicos, artículos científicos e informes educativos publicados
entre 2020 y 2026 sobre clima de aula, participación oral, interacción comunicativa y
seguridad psicológica, el clima pedagógico se vincula con el compromiso, el bienestar y
la participación estudiantil (Muñoz-Troncoso et al., 2025); este tipo de investigación fue
pertinente porque permitió caracterizar el ambiente de aula y analizar su relación con la
participación oral.
El diseño fue no experimental y transversal, porque no se manipularon variables ni se
aplicó una intervención directa en instituciones educativas, desde el planteamiento de
Kärner et al. (2026), los ambientes participativos se relacionan con autonomía,
motivación y oportunidades de intervención estudiantil; este diseño fue adecuado
porque permitió examinar información existente sobre clima pedagógico y participación
oral en un periodo determinado, sin modificar prácticas escolares reales.
La población documental estuvo conformada por investigaciones sobre clima
pedagógico, relación docente-estudiante, seguridad psicológica, retroalimentación oral,
motivación comunicativa, normas de interacción y participación estudiantil en
bachillerato o educación secundaria, como señalan Berti et al. (2025), las actividades
reflexivas y colaborativas promueven la participación activa en estudiantes de
secundaria; esta población fue adecuada porque permitió estudiar el tema desde
dimensiones comunicativas y pedagógicas.
La muestra documental se seleccionó mediante criterios de actualidad, pertinencia
temática, respaldo académico y relación directa con estudiantes adolescentes o
contextos de educación secundaria, conforme a Salbaş y Ekmekci (2025), el ambiente
de aula influye en la disposición de los estudiantes para comunicarse; esta selección fue
141
pertinente porque permitió trabajar con fuentes relacionadas directamente con clima
pedagógico, participación oral y comunicación estudiantil.
Los criterios de inclusión consideraron documentos publicados entre 2020 y 2026,
fuentes en español, inglés o portugués, estudios sobre clima de aula, participación oral,
interacción docente-estudiante, retroalimentación, motivación comunicativa y seguridad
psicológica, en palabras de Kafabih et al. (2025), las estrategias de comunicación oral
fortalecen habilidades expresivas cuando se trabajan de manera práctica; estos criterios
fueron adecuados porque aseguraron actualidad y relación directa con el objeto de
estudio.
Los criterios de exclusión permitieron descartar documentos anteriores a 2020,
publicaciones sin respaldo académico, textos duplicados, fuentes sin autoría verificable
y estudios que no abordaran la relación entre clima pedagógico y participación oral,
bajo el criterio de Karlberg et al. (2025), el clima de aula se relaciona con la conducta
estudiantil y la aplicación de prácticas escolares; esta delimitación fue necesaria porque
evitó incorporar información poco pertinente o alejada del problema de investigación.
Las técnicas utilizadas fueron la revisión documental, el análisis de contenido y la
matriz categorial, para Simon et al. (2025), la evaluación de la participación requiere
observar criterios, prácticas y desafíos de interacción en el aula; estas técnicas fueron
adecuadas porque permitieron recopilar, organizar e interpretar información sobre
seguridad psicológica, relación docente-estudiante, retroalimentación, motivación y
barreras de participación oral.
El procesamiento de la información se realizó mediante una matriz de análisis
organizada por autor, año, objetivo, enfoque, hallazgo principal y aporte al estudio, a
juicio de Woreta et al. (2026), la retroalimentación oral favorece procesos reflexivos
cuando se integra a contextos comunicativos adecuados; este procedimiento fue
142
pertinente porque permitió comparar fuentes, reconocer coincidencias y agrupar los
hallazgos según dimensiones del clima pedagógico.
Las categorías de análisis fueron seguridad psicológica, relación docente-estudiante,
normas de interacción, retroalimentación oral, motivación comunicativa, oportunidades
de participación y barreras para la expresión oral, desde la perspectiva de Wachs et al.
(2025), un clima positivo del aula puede favorecer la participación y la convivencia;
estas categorías fueron adecuadas porque respondieron al objetivo de analizar cómo el
ambiente pedagógico influye en la intervención oral de estudiantes de bachillerato.
La metodología seleccionada permitió analizar el tema desde una perspectiva
pedagógica, comunicativa y relacional, debido a que la participación oral no depende
únicamente del estudiante, sino también de las condiciones que ofrece el aula, según
Lakehu et al. (2026), los patrones de comunicación verbal se relacionan con el
autoconcepto, la credibilidad docente y el clima comunicativo; por ello, el método fue
adecuado para estudiar la influencia del clima pedagógico en la participación oral.
Resultados y Discusión
La sección de resultados y discusión presenta el análisis documental sobre la influencia
del clima pedagógico del aula en la participación oral de estudiantes de bachillerato, los
hallazgos se organizaron en torno a dimensiones pedagógicas vinculadas con seguridad
comunicativa, interacción docente-estudiante, distribución de la palabra,
retroalimentación, motivación oral y barreras de participación.
El análisis permitió reconocer que la participación oral no depende únicamente de la
capacidad individual del estudiante, sino de las condiciones pedagógicas, emocionales y
comunicativas que se construyen en el aula, por ello, se consideró necesario relacionar
143
el clima pedagógico con prácticas concretas que favorecen o limitan la expresión verbal
en bachillerato.
Resultados
Los resultados se organizaron mediante seis tablas de análisis, cada una vinculada con
una dimensión específica del clima pedagógico del aula y su incidencia en la
participación oral de estudiantes de bachillerato, esta forma de presentación permitió
ordenar los hallazgos y relacionarlos con situaciones frecuentes en el desarrollo de
clases.
Cada tabla contiene una dimensión de análisis, su manifestación en el aula, la incidencia
identificada y una orientación pedagógica, después de cada tabla se presenta un análisis
interpretativo de cinco párrafos, con citas distribuidas para sustentar la relación entre
clima pedagógico, interacción oral y participación estudiantil.
La primera tabla presenta la seguridad comunicativa como una dimensión esencial del
clima pedagógico, esta categoría se relaciona con la confianza que siente el estudiante
para hablar, preguntar, equivocarse y expresar opiniones sin temor a burlas, sanciones o
descalificación pública.
Tabla 1
Seguridad comunicativa y participación oral en bachillerato
Dimensión de
análisis
Manifestación en el aula
Incidencia en la
participación oral
Orientación pedagógica
Confianza para
intervenir
El estudiante expresa
ideas sin temor
Aumenta la frecuencia de
participación
Normalizar el error como
parte del aprendizaje
Ausencia de burla
El grupo escucha sin
ridiculizar
Reduce ansiedad al hablar
Establecer acuerdos de
respeto
Validación de
aportes
El docente reconoce ideas
relevantes
Fortalece seguridad verbal
Valorar avances y no solo
respuestas correctas
Libertad para
preguntar
El estudiante plantea
dudas
Mejora interacción
académica
Promover preguntas abiertas
Manejo formativo
del error
La equivocación se usa
para aprender
Disminuye el miedo a
participar
Corregir con orientación y no
con sanción
144
Nota. La tabla evidencia que la seguridad comunicativa favorece la participación oral cuando el aula ofrece
condiciones de respeto, confianza y apoyo frente al error.
La seguridad comunicativa influyó en la participación oral porque permitió que los
estudiantes percibieran el aula como un espacio seguro para expresarse, esta condición
fue importante en bachillerato, debido a que la exposición frente al grupo puede generar
inseguridad, especialmente cuando existen experiencias previas de burla o corrección
negativa.
El análisis permitió reconocer que el temor al error no desaparece solo con pedir
participación, el docente debe construir condiciones para que la equivocación sea
entendida como parte del aprendizaje, cuando el estudiante siente que puede hablar sin
ser ridiculizado, aumenta la probabilidad de intervenir, preguntar y defender sus ideas.
Desde el planteamiento de Alonso-Tapia (2025), el clima de aula integra dimensiones
vinculadas con apoyo académico, apoyo emocional y organización de la clase; este
aporte permite interpretar que la participación oral requiere un ambiente donde el
estudiante se sienta acompañado, escuchado y protegido frente al error.
La seguridad comunicativa también dependió de las reacciones del grupo, porque la
participación oral no ocurre únicamente entre docente y estudiante, sino dentro de una
comunidad de pares, si los compañeros interrumpen o ridiculizan, la intervención se
reduce, por ello, las normas de convivencia oral deben enseñarse y aplicarse de manera
constante.
De acuerdo con Sedova (2025), la participación equitativa en el diálogo de aula puede
fortalecerse mediante intervenciones que distribuyen mejor la palabra entre estudiantes;
este criterio permite sostener que la seguridad comunicativa no solo protege al
estudiante tímido, también amplía las oportunidades de hablar para quienes suelen
quedar al margen.
145
La segunda tabla aborda la relación docente-estudiante como componente del clima
pedagógico, esta dimensión fue relevante porque la forma en que el docente pregunta,
escucha, responde y corrige puede estimular o inhibir la participación oral de los
estudiantes.
Tabla 2
Relación docente-estudiante y disposición para la expresión oral
Dimensión de
análisis
Manifestación en el aula
Incidencia en la
participación oral
Cercanía pedagógica
El docente muestra apertura
al diálogo
Aumenta confianza para
hablar
Escucha activa
El docente atiende sin
interrumpir
Mejora seguridad
comunicativa
Preguntas
orientadoras
Se plantean preguntas claras
y progresivas
Facilita respuestas más
elaboradas
Corrección
respetuosa
Se corrige sin exponer
negativamente
Reduce temor a
equivocarse
Acompañamiento
previo
Se prepara al estudiante
antes de intervenir
Favorece participación
gradual
Nota. La tabla muestra que la relación docente-estudiante incide en la participación oral porque el estudiante
interviene con mayor confianza cuando percibe apoyo, escucha y respeto.
La relación docente-estudiante tuvo incidencia directa en la participación oral, porque el
estudiante tiende a intervenir con mayor seguridad cuando reconoce que el docente
escucha sus aportes y no utiliza el error como forma de sanción, esta condición favorece
una comunicación más abierta y reduce el temor a la exposición pública.
El análisis evidenció que la manera de formular preguntas influye en la calidad de la
participación, una pregunta cerrada o intimidante puede limitar la respuesta, mientras
que una pregunta clara, progresiva y abierta permite que el estudiante organice mejor
sus ideas, piense antes de responder y amplíe su intervención.
En palabras de Čotar Konrad et al. (2024), el clima de aula se vincula con la relación
entre estudiantes y docentes, así como con la percepción que ambos tienen de las
interacciones escolares; este aporte permite interpretar que la participación oral se
fortalece cuando el vínculo pedagógico genera confianza y reconocimiento.
146
El acompañamiento previo también fue importante, porque algunos estudiantes
necesitan organizar sus ideas antes de hablar ante el grupo, esta preparación puede
realizarse mediante diálogo en parejas, esquemas breves o preguntas guía, de esta
manera, la intervención oral deja de ser una exigencia repentina y se convierte en una
habilidad desarrollada progresivamente.
A partir de lo expuesto por Yasmin et al. (2026), las relaciones docente-estudiante, la
retroalimentación constructiva y la enseñanza interactiva influyen en la participación
estudiantil; este planteamiento permite comprender que la participación oral requiere
mediación docente sostenida y no solo solicitudes ocasionales de intervención.
La tercera tabla presenta la distribución de la palabra como una dimensión del clima
pedagógico, esta categoría permitió analizar si todos los estudiantes tienen
oportunidades reales para intervenir o si la participación queda concentrada en un grupo
reducido.
Tabla 3
Distribución de la palabra y equidad en la participación oral
Dimensión de análisis
Manifestación en el aula
Incidencia en la
participación oral
Turnos equilibrados
Participan estudiantes
diversos
Amplía la inclusión oral
Participación no
monopolizada
No intervienen siempre los
mismos
Mejora equidad
comunicativa
Trabajo en grupos
pequeños
Se reduce presión de
hablar en público
Aumenta participación
inicial
Tiempo de espera
El docente da tiempo para
pensar
Mejora calidad de
respuestas
Roles comunicativos
Cada estudiante asume una
función
Organiza la intervención
oral
Nota. La tabla evidencia que la participación oral mejora cuando el docente distribuye la palabra de manera
equitativa y evita que intervengan siempre los mismos estudiantes.
La distribución de la palabra fue una dimensión clave, porque en muchas aulas la
participación oral se concentra en estudiantes con mayor seguridad verbal, mientras
147
otros permanecen en silencio, esta situación puede generar una falsa impresión de
participación general, cuando en realidad solo un grupo reducido sostiene la interacción.
El uso de grupos pequeños permitió ampliar la participación, porque algunos
estudiantes se expresan con mayor facilidad en espacios menos expuestos, esta
estrategia puede funcionar como paso previo antes de intervenir frente a todo el curso,
especialmente en bachillerato, donde la presión social puede influir en el silencio.
Según Moser et al. (2022), la participación vocal de los estudiantes en discusiones de
aula puede fomentarse mediante procesos de desarrollo profesional docente y análisis de
interacciones; este aporte permite interpretar que distribuir la palabra requiere
estrategias planificadas, no solo buena voluntad del docente.
El tiempo de espera también incidió en la participación oral, porque algunos estudiantes
necesitan más segundos para organizar sus ideas antes de responder, cuando el docente
exige respuestas inmediatas, suelen participar los mismos estudiantes, mientras que
quienes requieren más tiempo quedan fuera del diálogo.
Conforme a Westphal et al. (2025), la transparencia en la valoración de la participación
oral influye en cómo los estudiantes perciben la justicia de sus intervenciones; este
criterio permite comprender que distribuir la palabra también implica explicar cómo se
valora participar, para evitar que la oralidad se perciba como una actividad arbitraria.
La cuarta tabla aborda la retroalimentación oral como factor del clima pedagógico, esta
dimensión fue considerada importante porque la forma en que se responde a una
intervención estudiantil puede motivar nuevas participaciones o generar silencio e
inseguridad.
Tabla 4
Retroalimentación oral y continuidad de la participación estudiantil
148
Dimensión de análisis
Manifestación en el
aula
Incidencia en la
participación oral
Orientación pedagógica
Corrección formativa
Se orienta sin
descalificar
Mantiene disposición a
hablar
Corregir con ejemplos y guía
Reconocimiento del
esfuerzo
Se valora la
intervención
Refuerza confianza
Reconocer avances parciales
Preguntas de
ampliación
Se invita a justificar
ideas
Mejora argumentación
Pedir razones, ejemplos y
comparaciones
Reorientación del error
Se reformula la
respuesta
Reduce temor a
equivocarse
Guiar sin ridiculizar
Criterios claros
El estudiante sabe qué
se espera
Mejora calidad de
intervención
Explicar indicadores de
participación
Nota. La tabla muestra que la retroalimentación oral favorece la participación cuando orienta la mejora y evita
convertir el error en una experiencia negativa.
La retroalimentación oral influyó en la continuidad de la participación, porque los
estudiantes interpretan la respuesta del docente como una señal sobre la seguridad del
aula, una corrección humillante puede cerrar la disposición para hablar, mientras que
una orientación respetuosa permite aprender y volver a intervenir.
El análisis mostró que reconocer el esfuerzo también tiene valor pedagógico, porque no
todas las intervenciones son completamente correctas, pero muchas muestran avance,
intención o razonamiento, cuando el docente reconoce estos elementos, el estudiante
puede ganar confianza para mejorar su expresión oral.
Desde la perspectiva de Giera (2025), las actividades de debate y argumentación
contribuyen al desarrollo de habilidades comunicativas y argumentativas en estudiantes;
este aporte permite interpretar que la retroalimentación debe ayudar a ampliar ideas,
justificar posturas y mejorar la calidad de la intervención oral.
La retroalimentación también permitió orientar la participación hacia respuestas más
elaboradas, cuando el docente pide razones, ejemplos o comparaciones, el estudiante
aprende a sostener sus ideas, esta práctica ayuda a superar intervenciones breves y
promueve una oralidad más académica.
Tal como indica Simon et al. (2025), la evaluación de la participación presenta desafíos
en ambientes presenciales y virtuales, especialmente cuando no existen criterios claros;
149
este planteamiento permite sostener que la retroalimentación oral debe apoyarse en
indicadores comprensibles para el estudiante.
La quinta tabla analiza la motivación comunicativa, entendida como la disposición del
estudiante para intervenir oralmente cuando el aula ofrece temas significativos,
actividades dinámicas y reconocimiento de la palabra estudiantil.
Tabla 5
Motivación comunicativa y participación oral en bachillerato
Dimensión de
análisis
Manifestación en el aula
Incidencia en la
participación oral
Orientación pedagógica
Interés por el tema
Se trabajan contenidos
cercanos
Aumenta participación
espontánea
Relacionar temas con
experiencias juveniles
Actividades
dinámicas
Se usan debates, roles y
diálogos
Mejora interacción oral
Variar formatos de
participación
Sentido de utilidad
El estudiante reconoce valor
de hablar
Incrementa compromiso
Vincular oralidad con vida
académica y social
Autoconfianza
El estudiante se siente capaz
de intervenir
Aumenta frecuencia de
participación
Preparar intervenciones
graduales
Reconocimiento del
grupo
Las ideas estudiantiles son
tomadas en cuenta
Refuerza pertenencia
Valorar aportes diversos
Nota. La tabla evidencia que la motivación comunicativa aumenta cuando la participación oral tiene sentido
académico, social y personal para el estudiante.
La motivación comunicativa incidió en la participación oral porque los estudiantes
hablan más cuando sienten que el tema tiene relación con sus intereses, experiencias o
preocupaciones, esta condición resulta importante en bachillerato, donde la
participación se fortalece si el contenido permite opinar, debatir y relacionar ideas con
la vida cotidiana.
Las actividades dinámicas también favorecieron la intervención oral, porque no todos
los estudiantes participan del mismo modo frente a preguntas directas, debates breves,
juegos de rol, entrevistas, paneles y diálogos en grupos pequeños ofrecen distintas vías
para expresar ideas y construir confianza comunicativa.
150
De acuerdo con Delgado-Galindo et al. (2025), un clima escolar positivo mejora las
oportunidades de aprendizaje y la calidad del trabajo diario; este aporte permite
interpretar que la motivación comunicativa se fortalece cuando el ambiente escolar y del
aula favorece participación, confianza y sentido de pertenencia.
La autoconfianza fue otra condición vinculada con la motivación oral, cuando el
estudiante sabe cómo organizar una intervención, qué criterios se esperan y qué apoyo
recibirá, participa con mayor seguridad, por ello, la oralidad debe enseñarse mediante
preparación gradual y no exigirse como si apareciera por generación espontánea.
En el análisis de Olori y Olori (2024), los ambientes de aula activos y con recursos
adecuados influyen en la motivación y el compromiso estudiantil; este planteamiento
permite comprender que la motivación para hablar depende también de la organización
metodológica y de las oportunidades reales de interacción.
La sexta tabla presenta las barreras del clima pedagógico que limitan la participación
oral, esta dimensión permitió identificar condiciones que reducen la disposición del
estudiante para hablar, aun cuando posee ideas, conocimientos o interés en el tema.
Tabla 6
Barreras del clima pedagógico que limitan la participación oral
Barrera
identificada
Manifestación en el aula
Incidencia en la
participación oral
Orientación pedagógica
Temor al error
El estudiante evita
responder
Disminuye la intervención
Tratar el error como
aprendizaje
Burla entre pares
Se ridiculizan respuestas
Aumenta ansiedad oral
Aplicar normas de respeto
Rigidez docente
Se corrige de forma
severa
Bloquea expresión verbal
Usar retroalimentación
formativa
Baja oportunidad
Participan siempre los
mismos
Reduce inclusión oral
Planificar turnos y roles
Falta de
preparación
El estudiante no organiza
ideas
Produce silencio
Enseñar planificación oral
151
Nota. La tabla muestra que la baja participación oral no siempre se debe a desinterés, sino a barreras pedagógicas y
sociales que afectan la seguridad comunicativa.
Las barreras para la participación oral permitieron comprender que el silencio
estudiantil tiene causas diversas, algunos estudiantes no intervienen por inseguridad,
otros por temor a equivocarse, otros porque no encuentran oportunidad o porque han
aprendido que hablar puede generar exposición negativa.
El análisis mostró que la burla entre pares es una de las barreras más fuertes, porque
convierte la intervención oral en una situación de riesgo social, cuando el grupo
ridiculiza respuestas, los estudiantes aprenden a protegerse mediante el silencio, incluso
cuando tienen ideas relevantes para compartir.
A juicio de Ahmed et al. (2020), el ambiente de aula influye en la participación activa y
en la interacción entre docentes y estudiantes; este aporte permite interpretar que las
barreras orales no pueden analizarse solo como problemas individuales, sino como
efectos del ambiente social y pedagógico de la clase.
La falta de preparación también limitó la participación, porque muchos estudiantes no
han desarrollado estrategias para ordenar ideas, argumentar o hablar frente al grupo, por
ello, el docente debe enseñar procedimientos de intervención oral, como organizar
puntos principales, usar ejemplos y sostener una postura.
Bajo el criterio de Baes (2025), las actividades comunicativas se relacionan con el
desempeño oral cuando ofrecen oportunidades reales de práctica; este criterio permite
sostener que reducir barreras exige crear espacios frecuentes, seguros y estructurados
para que el estudiante practique la expresión oral de forma progresiva.
Discusión
La influencia del clima pedagógico del aula en la participación oral se interpretó como
una relación directa entre las condiciones emocionales, comunicativas y metodológicas
152
que se construyen durante la clase, en bachillerato, esta relación resultó relevante
porque los estudiantes suelen medir sus intervenciones a partir de la confianza que
sienten frente al docente y al grupo.
El problema de investigación permitió reconocer que la baja participación oral no puede
explicarse únicamente por timidez o falta de conocimiento, debido a que muchos
estudiantes evitan hablar cuando perciben riesgo de burla, corrección severa o poca
valoración de sus ideas, por ello, el clima pedagógico se convierte en un factor que
puede abrir o cerrar oportunidades de expresión.
Desde el planteamiento de Hu et al. (2026), la seguridad psicológica y la motivación
influyen en la disposición comunicativa del estudiante; este aporte permite comprender
que la participación oral aumenta cuando el aula ofrece confianza, respeto y condiciones
para intervenir sin temor al error o a la exposición negativa.
La seguridad comunicativa apareció como una dimensión central, porque los estudiantes
participan más cuando saben que sus aportes serán escuchados y tratados con respeto,
esta condición permite que la oralidad se desarrolle de manera progresiva,
especialmente en quienes tienen menor confianza para hablar frente a sus compañeros.
La relación docente-estudiante también influyó en la participación oral, debido a que las
formas de preguntar, escuchar y corregir pueden motivar o inhibir nuevas
intervenciones, cuando el docente usa preguntas claras, ofrece tiempo para pensar y
corrige de manera formativa, el estudiante encuentra mejores condiciones para expresar
sus ideas.
De acuerdo con Luo et al. (2024), la relación entre clima de aula y vínculo
docente-estudiante incide en los resultados de aprendizaje; este criterio permite analizar
que la participación oral no depende solo de la capacidad expresiva del estudiante, sino
también de la calidad de la interacción pedagógica que se establece en clase.
153
La distribución de la palabra fue otro aspecto relevante, porque en algunas aulas
participan siempre los mismos estudiantes mientras otros permanecen en silencio, esta
situación puede generar una participación desigual y limitar el desarrollo oral de quienes
necesitan más apoyo, por ello, el docente debe crear oportunidades equilibradas de
intervención.
La participación oral debe entenderse como una habilidad que se enseña y se practica,
no como una capacidad espontánea que aparece por obligación, los estudiantes
necesitan aprender a organizar ideas, sostener argumentos, escuchar posturas diferentes
y responder con claridad, especialmente en actividades como debates, exposiciones y
diálogos académicos.
En palabras de Kafabih et al. (2025), las estrategias de comunicación oral fortalecen las
habilidades expresivas cuando se trabajan de manera práctica; este planteamiento
permite sostener que la participación oral requiere actividades frecuentes,
acompañamiento docente y espacios graduales de intervención.
La retroalimentación oral también tuvo un papel importante en el clima pedagógico,
porque la forma en que el docente responde a una intervención puede reforzar la
confianza o producir silencio, una corrección respetuosa permite mejorar la respuesta,
mientras que una corrección pública y negativa puede generar temor a volver a
participar.
El análisis permitió reconocer que el error cumple una función decisiva en la
participación oral, si el aula lo trata como fracaso, el estudiante evita hablar, pero si se
aborda como oportunidad para aprender, la intervención se vuelve menos riesgosa, esta
perspectiva favorece un ambiente más flexible y formativo.
Conforme a Woreta et al. (2026), la retroalimentación oral favorece procesos reflexivos
cuando se integra a contextos comunicativos adecuados; este aporte permite interpretar
154
que la respuesta del docente debe orientar la mejora y sostener el diálogo, no limitarse a
señalar errores de manera aislada.
La motivación comunicativa se fortaleció cuando los temas y actividades tuvieron
relación con los intereses, experiencias y necesidades de los estudiantes, en bachillerato,
esta condición es importante porque los jóvenes participan con mayor disposición
cuando perciben que sus opiniones tienen valor y que la actividad oral tiene sentido
académico o social.
Se interpretó que el clima pedagógico influye en la participación oral porque articula
confianza, respeto, normas de interacción, mediación docente y oportunidades reales de
expresión, por ello, promover la oralidad en bachillerato exige construir aulas donde
hablar no sea una situación de riesgo, sino una práctica cotidiana de aprendizaje,
diálogo y formación integral.
155
Conclusiones
Se determinó que el clima pedagógico del aula influyó en la participación oral de los
estudiantes de bachillerato, porque las condiciones de respeto, confianza, seguridad
comunicativa y escucha activa favorecieron la disposición para intervenir, formular
preguntas, expresar opiniones y participar en actividades de diálogo académico.
Se estableció que la relación docente-estudiante fue un factor clave para fortalecer la
participación oral, debido a que las formas de preguntar, escuchar, corregir y
retroalimentar incidieron en la seguridad del estudiante para hablar frente al grupo, esta
relación permitió comprender que la oralidad depende tanto de la mediación docente
como de la confianza del estudiante.
Se reconoció que las normas de interacción, la distribución equilibrada de la palabra y el
manejo formativo del error contribuyeron a reducir barreras como la burla, el temor a
equivocarse, la inseguridad y la baja motivación, estas condiciones permitieron que más
estudiantes participaran oralmente y no solo aquellos con mayor seguridad verbal.
Se concluyó que la participación oral en bachillerato requiere un clima pedagógico
construido de manera intencional, donde el estudiante perciba que sus ideas son
valoradas y que el aula es un espacio seguro para comunicarse, esta condición favorece
el desarrollo de habilidades argumentativas, comunicativas y sociales necesarias para su
formación integral.
Recomendaciones
Se recomienda fortalecer el clima pedagógico del aula mediante acuerdos de respeto,
escucha activa y valoración de las intervenciones estudiantiles, esta práctica permitiría
reducir el temor al error y crear condiciones más favorables para que los estudiantes de
bachillerato participen oralmente.
156
Se sugiere capacitar a los docentes en estrategias de comunicación pedagógica,
formulación de preguntas abiertas, retroalimentación oral formativa y manejo equitativo
de la participación, esta formación permitiría orientar las intervenciones estudiantiles
sin generar miedo, descalificación o dependencia de pocos participantes.
Se propone implementar actividades orales progresivas, como diálogos guiados, debates
breves, exposiciones por etapas, juegos de rol, entrevistas y conversaciones en grupos
pequeños, estas estrategias permitirían desarrollar confianza comunicativa antes de
exigir intervenciones frente a todo el curso.
Se recomienda promover una cultura de aula donde la participación oral sea entendida
como parte del aprendizaje y no como una exposición individual de riesgo, esta
perspectiva permitiría mejorar la seguridad, la convivencia, la argumentación y la
construcción colectiva de conocimientos en estudiantes de bachillerato.
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